Archive for Noviembre, 2004

Tumba al ras de la tierra

Lunes, Noviembre 29th, 2004

Tumba al ras de la tierra

País: Gran Bretaña
Año: 1994
Título original: Shallow grave
Guión: John Hodge

Director: Danny Boyle
Actores: Kerry Fox, Ewan Mc Gregor,
Christopher Eccleston.

 

“La gente puede ser mala”, se lamenta David, el tímido contador de Tumba al ras de la tierra, antes de que una banda sonora estridente y vertiginosa presente el relato sobre cómo él y sus compañeros Alex y Juliet fueron convirtiéndose en víctimas de la propia codicia hasta quedar implicados en un angustioso ambiente de intriga y muerte. Además de trasuntar la atmósfera intranquila de toda narración de suspenso, esta película aporta una visión ácida, con calculadas cuotas de humor negro, sobre el poder corruptor del dinero y la ambición latente en cualquier ser humano.

Todo empieza cuando tres jóvenes profesionales que comparten un amplio departamento encuentran muerto por sobredosis, en su habitación, al recién instalado Hugo. Este supuesto escritor “en busca de su propio yo” deja una valija repleta de libras esterlinas. El hallazgo de semejante botín une a los compañeros de pensión que deciden deshacerse del cadáver para poder disfrutar del dinero. Sin embargo, la mezquindad, la culpa -admitida o no- y el miedo los enfrentarán fatalmente.

En esta historia, la inteligente dirección de Danny Boyle logra congeniar elementos de la intriga policial y el thriller psicológico con los propios de la sátira. Por un lado, el recurso de una fotografía opaca y la recreación de espacios oscuros e inescrutables (como el desván del departamento, o la aparentemente infinita escalera en caracol del edificio) generan un ambiente tenso, similar al de las clásicas películas de Alfred Hitchock.

Por otro lado, la esquemática caracterización de los protagonistas acelera con cinismo el crescendo del relato. Tanto es así que la trama deriva en una inesperable situación límite donde los escrúpulos ceden lugar a los instintos más bajos, al “sálvese quien pueda” y -por qué no- a la tantas veces citada frase “el hombre es el lobo del hombre”.

En este sentido, las excelentes actuaciones de Kerry Fox y los por entonces desconocidos Christopher Eccleston y Ewan Mc Gregor (recordemos que Tumba al ras de la tierra fue filmada hace diez años) concretan la difícil tarea de exteriorizar la transformación sufrida por los personajes. En este sentido, es realmente notable cómo logran la exacerbación negativa de determinados perfiles, siempre respetando los parámetros deseables de verosimilitud y evitando los estereotipos burdos.

La complemetación entre un trabajo actoral sin histrionismos excesivos, un guión bien estructurado (con sus tiempos de acción cuidadosamente medidos) y una composición de imagen sugerente (prescindente de cualquier golpe bajo) es la clave para que este -a esta altura “viejo”- film de Danny Boyle sea una propuesta original y altamente recomendable.

Definitivamente, Tumba al ras de la tierra es una película que atrapa y gusta a todos… Incluso a aquéllos que, como David, creen que nada puede separar a los amigos.

Tiempos violentos

Sábado, Noviembre 27th, 2004

Tiempos violentos

Pocas veces al salir del cine tuve la urgencia de “comprar ese CD” como con Tiempos violentos o Pulp Fiction, (admito que mayormente me ha pasado con películas de Tarantino, Triple traición o Jackie Brown y Kill Bill I y Kill Bill II).

También es cierto que tengo debilidad por la música de décadas pasadas (Sir Elton John con incipiente calvicie, gafas grandes y pantalones anchos es de lo mejor) por lo que este álbum tenía puntos a favor desde el vamos, pero qué puedo agregar sobre la genialidad de Tarantino para musicalizar sus películas?… No mucho.

Se destacan los clips con diálogos, que las canciones aparezcan en el mismo orden que lo hacen en el film y éstas tres canciones que hoy por hoy son de mis favoritas.

Son of a preacher man - Dusty Springfield
You never can tell - Chuck Berry
Girl, you’ll be a woman soon - Urge Overkill

Podés escuchar treinta segundos de estos temas en Amazon.

Extraño

Viernes, Noviembre 26th, 2004

Extraño

País: Argentina
Año: 2003
Título original: Extraño / Strange
Guión: Santiago Loza
Director: Santiago Loza
Actores: Julio Chávez, Valeria Bertuccelli,
Chunchuna Villafañe, Eva Bianco, Raquel Alvéniz.

Hace unos días nos preguntamos qué había ocurrido con Extraño, por qué las principales salas del circuito comercial porteño la habían bajado de cartel tan pronto. Debido a la urgencia de nuestra inquietud, descartamos la idea de esperar el estreno de Blockbuster o de algún videoclub especializado, y nos dimos una vuelta por el Savoy de Belgrano (dicho sea de paso, ¿sus dueños podrán hacer algo para salvarlo del deterioro total?). A continuación, nuestras conjeturas…

Decididamente, Extraño no es una película “pasatista”, “divertida”, “para el entretenimiento”. Desde este punto de vista, es comprensible que su permanencia en los Showcase, Cinemark y Multiplex haya sido tan breve. Sin duda, la milésima reedición de Cenicienta y la vida de Kim Bassinger pendiente de un celular son mucho más atractivas -y, por lo tanto, redituables- que el encuentro de dos personas a las que, a simple vista, no les sucede gran cosa.

Acostumbrados a la superabundancia de efectos especiales, a la vertiginosidad de montajes inspirados en el videoclip y a la imposición de diálogos apabullantes, muchos espectadores correrán el riesgo de dormirse ante las pinceladas minimalistas y los largos silencios con los que Loza construye su ópera prima. De ser así, este público creerá encontrar otra prueba de que el cine argentino es indiscutiblemente soporífero.

Lamentablemente, Extraño es uno de esos títulos que pasan desapercibidos porque escapan a los cánones de lo que se considera “un éxito (comercial)”. Es una pena porque se trata de una propuesta sensible que, más que contar una historia, describe el “pequeño mundo” -expresión paradójica, si las hay- de un cirujano desempleado (interpretado por el conmovedor Julio Chávez) y una futura madre soltera (magnífico trabajo de Valeria Bertuccelli), cuya relación dura apenas unos meses.

De esta manera, la película reúne las distintas acepciones que definen a la palabra “extraño”: “extraño” en tanto “desconocido”, cuando la cámara retrata a ese médico ajeno a los demás e incluso a sí mismo; “extraño” en tanto “diferente” o “raro”, cuando el film se centra en ese vínculo casi fortuito entre el protagonista y la joven embarazada; y “extraño” como verbo cuando los personajes parecen “añorar” un tiempo que ya fue y nunca volverá.

Guión original, excelentes actuaciones, buena fotografía, música inspiradora… Son muchos aciertos para un director que presenta su ópera prima (en realidad, para cualquier cineasta con o sin trayectoria), y son muy buenas razones para aprovechar los últimos días de proyección (en el Premier, en el Complejo Tita Merello y en el Village de Avellaneda). En caso de no llegar a tiempo, no quedan más alternativas: habrá que esperar al lanzamiento en video o DVD.

Más estrenos en la cartelera porteña

Jueves, Noviembre 25th, 2004

Además de Alfie, el seductor irresistible, Misteriosa obsesión y El misterio Galíndez, la cartelera porteña estrena hoy otros cuatro títulos:

* Hotel-hotel: película argentina dirigida, producida y coescrita por Ofelia Escasany, que narra la historia de Clara y la búsqueda de un camino espiritual.

* Lisboa: otra propuesta nacional, esta vez de Néstor Lescovich, que se centra en el encuentro entre padre e hija durante la última noche de 1999.

* Separaciones: premiada en el festival de Mar del Plata de 2003, esta producción brasileña recorre las distintas etapas que atraviesa una pareja cuando decide separarse tras veinte años de matrimonio.

* La séptima víctima: película de terror ambientada en una casa cuyos habitantes recién instalados deben enfrentar el acecho de espíritus que guardan el secreto de una tragedia ocurrida hace cuarenta años.

Fahrenheit 451

Jueves, Noviembre 25th, 2004

Fahrenheit

País: Gran Bretaña
Año: 1966
Título original: Fahrenheit 451
Guión: Jean-Louis Richard según la novela de Ray
Bradbury
Director: François Truffaut
Actores: Oskar Werner, Julie Christie, Cyril Cusack,
Anton Diffring.

Por más extraordinario que nos resulte, el cine suele toparse con una barrera o traba que entorpece, frustra y, en el peor de los caos, arruina las adaptaciones de obras literarias. Algunos entendidos explican este fenómeno a partir de diferencias irreconciliables entre formatos o “soportes”. Otros aluden a la propia película que nos hacemos mientras leemos determinado libro, y que siempre superará la propuesta de cualquier director, por más talentoso que sea.

Afortunadamente, toda regla tiene su excepción y, de hecho, el Séptimo Arte ha sabido plasmar la esencia de algunas novelas. Éste es el caso de la futurista Fahrenheit 451, escrita en 1953 por el norteamericano Ray Bradbury, y llevada a la pantalla grande en 1966 por el francés François Truffaut.

Más allá de las críticas que se le hicieron (son recordadas las que se quejan de una mala elección del elenco y de una interpretación muy personal del final de la historia), el director de Los cuatrocientos golpes y Jules et Jim propone una versión interesante que, a casi cuarenta años de realizada, mantiene su vigencia. Así, quien haya leído el libro de Bradbury sentirá que la esencia de la trama es respetada y volverá a compenetrarse con el drama de ese bombero del futuro entrenado para quemar libros.

Cuando uno repasa las reseñas de la época, llama la atención el menosprecio por el trabajo del actor principal, Oskar Werner (incluso ciertos críticos lamentan que el rol no haya quedado en manos de Paul Newman, tal como se había pensado en una primera instancia). Sin embargo, la composición de Montag es irreprochable: basta con detenerse en su mirada para percibir la toma de conciencia y la paulatina transformación del personaje.

De Julie Chistie tampoco se habla muy bien. Pero -seamos honestos- ¿por qué pedirle peras al olmo? ¿Qué puede pretenderse de quien quedó eternamente pegada a la insulsa La novicia rebelde? A lo sumo, en este punto sí deberíamos coincidir con aquellas críticas que acusaron a Truffaut y su equipo de haber hecho un mal casting.

En definitiva, probablemente ésa sea la objeción más importante que podamos atribuirle a Fahrenheit 451. Por lo demás, se trata de un título muy recomendable: para recordar a dos grandes como Truffaut y Bradbury, para disfrutar de un casi “clásico” y para comprobar que, a veces, cine y literatura bien pueden ir de la mano.