Confesiones de una mente peligrosa

Confesiones de una mente peligrosa

País: Estados Unidos, Canadá, Alemania.
Año: 2002
Título original: Confessions of a Dangerous Mind
Guión: Charlie Kaufman
Director: George Clooney
Actores: Sam Rockwell, Drew Barrymore, George Clooney, Julia Roberts, Rutger Hauer.
Sitio Oficial

Sam Rockwell

En su momento había escuchado de esta película, sabía que era la primera vez que George
Clooney incursionaba en la dirección y que se basaba en un libro, supuestamente
verídico. También sabía que había cierto halo de misterio alrededor de la historia, como que el autor aceptó entrevistarse con Clonney con la condición de que nunca se le preguntara si la historia era cierta o no.

Sólo la vi para pasar el rato, realmente no esperaba nada de la película. Al comienzo veo
que Drew Barrymore es una de las protagonistas, y sí, debo admitirlo, Drew tienen ese no se qué, que la hace caerme simpática y suelo ver todas las pelis en las que actúa, aunque sean bodrios, sólo por su presencia. Peor aún, también está Julia Roberts, que es otra de las personas que engrosan mi lista de simpáticos/as, asi que me senté a verla con curiosidad.

En resumidas palabras la historia se trata de un “looser”, que no tiene suerte con las chicas (cosa que queda bastante clara), que se convierte en una súperestrella de la televisión (¿sueño americano, yo?), que tiene un segundo “trabajito” para la CIA matando gente.

Por momentos parece una producción de Polka, con esas cositas a las que Suar nos tiene
acostumbrados, convocando a los amigos y contratando a viejas figuras ya casi olvidadas de la TV. En este caso vemos “cameos” de Brad Pitt y Matt Damon (una escena graciosa por cierto) y la reaparición de Rutger Hauer (hacía años que no lo veía) en uno de sus clásicos papeles de malo, esta vez con cierto toque de humor negro. Como para que ninguno de nosotros piense que se trata de un clan ni nada parecido, vemos que el productor ejecutivo de la película es Steven Soderbergh, director de La gran estafa (Ocean’s eleven) y de La nueva gran estafa (Ocean’s twelve) , que fueron protagonizadas por Clooney, Roberts, Pitt y Damon, entre otros.

Otra coincidencia es que el protagonista Sam Rockwell ya trabajó con Drew Barrymore en Los ángeles de Charlie (como ya dije, la ví por Drew). De más está decir que aquella actuación pasó sin pena ni gloria delante de mis ojos, no así en esta oportunidad, en donde creí completamente su impotencia para relacionarse con las chicas, donde creí su creciente ego al adentrarse en el mundo de la televisión, donde creí su paranoia hacia el final de la película.

Drew Barrymore, Sam Rockwell Sam Rockwell, George Clooney

Es una buena película, recomendable. Quizás lo hubiera sido más, si no fuera por mi saturación de estos últimos días en los que vi justamente Ocean’s twelve.
Tiene un muy buen guión que oscila en la medida justa entre lo creíble y lo fantástico, escrito por Charlie Kaufman, el mismo de ¿Quieres ser John Malkovich? y Eterno resplandor de una mente sin recuerdos.
Un film entretenido, que no me cambió la vida, pero que me hará prestar atención a la próxima producción de Clooney o Rockwell.

Para ver a la gran familia hollywoodense, bah…
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Nota: si tienen la suerte de contar con los paquetes codificados de cine en su operador de videocable amigo, busquen en la grilla porque la están dando por HBO

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