Antes del atardecer
Viernes, Febrero 25th, 2005
País: Estados Unidos
Año: 2004
Título internacional: Before sunset
Guión: Richard Linklater, Kim Krizan, Julie Delpy, Ethan Hawke
Dirección: Richard Linklater
Actores: Ethan Hawke, Julie Delpy, Vernon Dobtcheff, Louise Lemoine Torres, Rodolphe Pauly
Sitio oficial

2004 fue un año de segundas partes: desde Shrek 2 hasta Bridget Jones, al borde la razón, pasando por El hombre araña 2, Kill Bill. Vol 2 y la que motiva nuestra reseña de hoy, Antes del atardecer. Como en los demás casos, el título de Richard Linklater provocó de todo menos indiferencia. Mientras algunos lo detestaron por inverosímil, por abordar un tema agotado o simplemente por aburrido, otros festejaron y alabaron la continuación de una historia de amor que, de no ser por esta secuela, habría quedado trunca.
Sin dudas, la primera parte -Antes del amanecer- nos dejó a la mayoría de los espectadores con ganas de más. De hecho, ¿a quién no le hubiera gustado prolongar esas intensas 14 horas de viaje, donde los desconocidos Jesse/Ethan Hawk y Céline/Julie Delpy comparten gustos, confidencias y el despertar de un sentimiento insoslayable? Y vayamos más lejos todavía: ¿quién no fantaseó con aquella promesa de reencuentro?
Pues bien, Linklater se tomó casi una década para darnos el gusto, y el paso de los años es evidente. Se nota en la apariencia de los personajes (algunos flashbacks que recurren a imágenes del film realizado en 1995 dan cuenta de arruguitas y demás síntomas físicos de madurez) y en sus vidas ya “armadas” (Jesse, casado, con un hijo y convertido en escritor; Céline, abocada a su labor en una ONG).
Sin embargo, tal y como suele decirse, el tiempo y la distancia no pueden con el amor verdadero. Al contrario, parecen mantenerlo dormido, listo para despertar cuando sea oportuno. Y justamente Antes del atardecer se concentra en ese momento, en “el” momento en que otro encuentro breve y fortuito parece albergar una segunda chance (¿la definitiva, quizás?).

Quienes le reprocharon al film la abundancia de diálogos y los planos demasiado cerrados, estrictamente acotados a los protagonistas, desconocen la experiencia de un reencuentro como el de estos treintañeros. No saben que, cuando uno vuelve a ver a una persona amada después de diez años y con una disponibilidad de una hora, el mundo desaparece y absolutamente todo se concentra en esta concesión del destino. También ignoran que la superposición de palabras, comentarios y expresiones buscan colmar el incómodo silencio de lo no dicho, de lo inconfesable, de lo secreto.

En respuesta a la opinión de sus detractores, me permito decir que esta propuesta no es inverosímil ni aburrida. Al contrario, las actitudes y los textos de los personajes son creíbles (en este punto, vale la pena aclarar que los mismos Hawk y Delpy colaboraron con la redacción del guión). Por otra parte, resulta entretenido asistir a las “tretas” de este reencuentro, sobre todo a esa “pica” -también presente en la primera parte- producto del cruce entre los representantes de dos culturas (no olvidemos que Jesse es norteamericano y Céline, francesa).
Hace poco que Antes del atardecer se editó en DVD y video. Quienes tengan ganas de ver una película romántica, sin cursilerías ni ñoñerías, con actuaciones sobrias y una buena fotografía, no duden en alquilarla.




















