Archive for Febrero, 2005

Cerró el Festival de Berlín

Domingo, Febrero 20th, 2005

Festival de Berlín

Si bien hoy todavía hay funciones destinadas al público local, la 55a edición de la Berlinale concluyó formalmente anoche con la entrega del codiciado Oso de Oro y el resto de las estatuillas. La película ganadora del premio mayor fue la sudafricana U-Carmen eKhayelitsha de Mark Dornford-May. Por otra parte, cabe destacar que la argentina Anahí Berneri ganó el Teddy de cine gay y lésbico por Un año sin amor.

El largometraje distinguido con el Oso de Oro trasladó el libreto de la Carmen de Bizet de Sevilla a Ciudad del Cabo, y está rodado en lengua xhosa. El reconocimiento implicó toda una sorpresa, ya que se trata de la primera vez que un film de esta nacionalidad compite en el certamen alemán.

A continuación, la lista completa de premios:

* Oso de Oro a la mejor película: U-Carmen eKhayelitsha de Mark Dornford-May (Sudáfrica).

* Oso de Plata, Gran Premio del Jurado: Kong que, de Gu Changwei (China).

* Oso de Plata al mejor director: Marc Rothemund por Sophie Scholl, die letzten Tage (Alemania).

* Oso de Plata al mejor actor: Lou Taylor Pucci, por Thumbsucker (Estados Unidos).

* Oso de Plata a la mejor actriz: Julia Jentsch, por Sophie Scholl, die letzten Tage de Marc Rothemund (Alemania).

* Oso de Plata a la mejor música de cine: Alexandre Desplat, por De battre mon coeur s’est arrété, de Jacques Audiard (Francia).

* Oso de Plata a la mejor contribución artística: Al guión de Tian bian yi dou yun, de Tsai Ming Liang (Taiwan-China-Francia).

* Oso de Oro al mejor cortometraje: Milk de Peter Mackie Burns (Reino Unido).

* Oso de Plata, Premio del Jurado al mejor cortometraje: The intervention de Jay Duplass (Estados Unidos).

* Premio El ángel azul a la mejor película europea: Paradise now de Hany Abu-Assad (Holanda/Alemania/Francia).

* Premio Alfred Bauer, concedido en memoria del primer director del festival a una obra de “particular innovación”: Tian bian yi duo yun de Tsai Ming Liang (Francia/Taiwan/China).

* Premio de la Asociación de Filmotecas Alemanas: Asylum de David MacKenzie (Estados Unidos/Irlanda).

* Premio de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica y la Asociación Internacional de Críticos (FIPRESCI): Tian bian yi duo yun de Tsai Ming Liang (Francia/Taiwan/China).

* Mención especial de la Confederación Internacional de los Cines de Arte y Ensayo: Ultranova de Bouli Lanners (Bélgica/Francia).

* Mención especial del jurado del Festival de Cine Infantil de la Berlinale: Bluebird de Mijke de Jong (Holanda).

* Premio Teddy de cine gay y lésbico: Un año sin amor de Anahí Berneri (Argentina).

* Premio de las Iglesias, concedido por un jurado ecuménico: Sophie Scholl- die letzten Tage de Marc Rothemund (Alemania).

* Premio Don Quijote de la Federación Internacional de Sociedades Cinematográficas: Der irrationale Rest de Thorsten Trimpop (Alemania).

Ciclo sobre Bergman

Sábado, Febrero 19th, 2005

Ingmar Bergman

Hasta el próximo 28 de febrero, el Centro Cultural Borges ofrecerá el ciclo “Entre el ser y el existir”, con los títulos más relevantes del director sueco Ingmar Bergman. El orden de la exhibición es el siguiente:

* Hoy 19: La fuente de la doncella;
* El lunes 21: Persona;
* El martes 22: Gritos y susurros;
* El miércoles 23: Escenas de la vida conyugal;
* El jueves 24: El huevo de la serpiente;
* El viernes 25: Sonata otoñal;
* El sábado 26: De la vida de las marionetas;
* El lunes 28: Fanny y Alexander.

El Centro Cultural Borges queda en Viamonte y San Martín de la Ciudad de Buenos Aires, en el interior de las conocidas Galerías Pacífico.

Entre copas

Viernes, Febrero 18th, 2005

Entre copas

País: Estados Unidos, Hungría
Año: 2004
Título internacional: Sideways
Guión: Alexander Payne, basado en la novela de Rex Pickett
Director: Alexander Payne
Actores: Paul Giamatti, Thomas Haden Church, Virginia Madsen, Sandra Oh, Marylouise Burke, Jessica Hecht, Missy Doty, M.C. Gainey, Alysia Reiner
Sitio oficial

Entre copas vale la pena por su fotografía

Después de la tensión y el drama de Closer, Mar adentro y Million dollar baby, Entre copas es un verdadero remanso. Por otra parte, a diferencia del bodrio Los Fockers, se trata de una comedia inteligente, filmada con tacto, con sensibilidad, con humor tierno. Aquí no hay lugar para bromas groseras ni para la ridiculización burda o cruel. Al contrario, todos los personajes son queribles, conmovedores a su manera, y lo que les sucede va más allá de un cúmulo de gags reiterativos.

La película dirigida por Alexander Payne es un reconocimiento a la amistad y al amor. Es una mirada piadosa hacia los seres humanos y sus conflictos. Es una reivindicación de aquellos anónimos “perdedores” que, aún débiles, aún vencidos, terminan resistiendo a la tempestad. En definitiva, es un cálido tributo a lo bueno de nuestra existencia. De ahí, quizás, el homenaje al vino, uno de los placeres de la vida.

Entre copas vale la pena por su fotografía (los viñedos hacen las veces de magnífica escenografía) y por sus textos (la explicación de Maya sobre el porqué de su pasión por los vinos es tan deliciosa como sensual). También es un gusto reencontrarse con Paul Giamatti, a quien ya vimos en Esplendor americano y Storytelling, y toparse con los convincentes Thomas Haden Church, Virginia Madsen y Sandra Oh (la golpiza de su personaje Stephanie es memorable).

Giamatti y Haden Church, amigos muy disímiles En honor al vino

Sin dudas, el título es merecedor de las nominaciones para los Oscar, sobre todo la de la categoría “mejor guión adaptado”. De hecho, ya ganó un Golden Globe en este mismo rubro y como mejor comedia.

De todos modos, olvidemos por un rato las entregas de premios y, simplemente, digamos que Entre copas es un film para no perderse. Es ideal si uno quiere pasar un rato agradable, disfrutando de una buena película, internándose en una linda historia. Ni hablar de los amantes del vino, que estarán chochos de darse cita con su pasión inquebrantable.

Cine gratis en Plaza Dorrego

Jueves, Febrero 17th, 2005

San Telmo tiene que ver

Desde ayer 16 de febrero y durante todos los miércoles de marzo a las 20.30 horas, la Plaza Dorrego del barrio de San Telmo se convertirá en una sala de cine al aire libre y gratuita, pensada para la proyección de películas argentinas. Al evento asistirán los cineastas responsables de los films presentados, para que dialoguen con el público.

El ciclo se llama “San Telmo tiene que ver”, y está organizado por la Asociación Amigos de Plaza Dorrego y Nomeolvides Producciones. La programación de aquí en más es la siguiente:

* El 23/02: Roma de Adolfo Aristarain.
* El 02/03: Familia rodante de Pablo Trapero.
* El 09/03: El cielito de María Victoria Menis.
* El 16/03: Luna de Avellaneda de Juan José Campanella.
* El 23/03: El abrazo partido de Daniel Burman.
* El 30/03: Buena vida delivery de Leonardo Di Cesare.

El ciclo contará además con la proyección de viejas emisiones del noticiero Sucesos Argentinos. Una propuesta muy atractiva para nostálgicos.

El amor. Primera parte

Miércoles, Febrero 16th, 2005

El amor. Primera parte

País: Argentina
Año: 2004
Guión y dirección: Alejandro Fadel, Martín Mauregui, Santiago Mitre y Juan Schnitman
Actores: Leonora Balcarce, Luciano Cáceres

El domingo pasado, decidí alejarme del circuito cinematográfico comercial y darme una vuelta por el MALBA. Atenta a su programación de febrero, me pareció buena idea echarle un vistazo a El amor. Primera parte, película argentina escrita y dirigida por cuatro alumnos de la Fundación Universidad del Cine (FUC) y presentada en varios festivales de cine independiente, por ejemplo, el de Buenos Aires 2004. La conclusión es muy simple: debería hacer esto más seguido.

Mariano llinás, productor

¿Qué es el amor? ¿Cuáles son sus condimentos? ¿Qué lo convierte en algo tan mágico y especial? ¿Qué lo mantiene vivo? ¿Qué lo apaga? ¿Por qué es tan inasible? ¿Por qué resulta difícil mantenerlo o, si fuera posible, “reciclarlo”? ¿Por qué cuesta tanto aceptar su partida? En algún momento, todos nos hicimos o hacemos estas preguntas y, francamente, nadie sabe responderlas con precisión. En el mejor de los casos, podremos repasar nuestra(s) historia(s) y, cierta lucidez mediante, extraer alguna enseñanza o experiencia.

Básicamente, ésta parece ser la tesitura del título producido por Mariano Llinás, director de la muy interesante Balnearios. De hecho, ajeno a todo intento de elaborar un ensayo sobre el amor (cosa que habría sido muy aburrida), el film se limita a relatar la evolución de una relación de pareja, desde el momento del flechazo hasta la separación definitiva.

En este sentido, El amor. Primera parte refleja encuentros, conversaciones, decisiones, actitudes y demás elementos integrantes de este sentimiento que une -y, por qué no, también separa- a los seres humanos. Basta con prestar atención a la reacción de los espectadores para darse cuenta de que la descripción es exacta: efectivamente, las risas y exclamaciones del público son la prueba contundente de la empatía que despierta el largometraje.

La primera etapa de Sofía y Pedro

El enganche no se debe únicamente a la exhibición de una historia bien contada. Por un lado, es fundamental la entrega de Leonora Balcarce y Luciano Cáceres que hacen de esta pareja de ficción una pareja real, típica, con todas sus idas y vueltas, sus peleas y reconciliaciones, su amor y desamor.

Por el otro, juegan un rol importante los originales toques de humor que recurren al género del documental para explicar lo que sucede entre los personajes Sofía y Pedro. Así, la película se nutre de fotos fijas, frases sueltas, voces en off, infografías y hasta explicaciones científicas que dan color y quitan dramatismo a la trama.

En síntesis, El amor. Primera parte es un film sin mayores pretensiones pero, al mismo tiempo, ingenioso y entretenido. Hagan un esfuerzo: abandonen, al menos por un ratito, el circuito comercial y dense una vuelta por el MALBA. No se arrepentirán.