Super size me (Súper tamaño)

Super size me (Súper tamaño)

País: Estados Unidos
Año: 2004
Título internacional: Super size me
Guión: Morgan Spurlock
Director: Morgan Spurlock
Actores: Morgan Spurlock, Bridget Bennett, Jared Fogel, Dr. Lisa Ganjhu, Don Gorske, Dr. Daryl Isaacs, Alexandra Jamieson
Sitio oficial

Veneno tentador

Náuseas… Ésa fue la sensación con la que salí del cine después de ver Super size me (Súper tamaño). Apenas dejé la sala, pasé por un McDonald’s y los efluvios del local me hicieron peor, y hubiera querido decirle a toda esa gente dispuesta a comer una hamburguesa que no lo hiciera, que estaba a punto de envenenarse. Pero el rechazo a ese aroma dulzón fue más fuerte, y me espantó lo suficiente como anular toda intención de alerta y acelerar mi regreso a casa.

Antes de continuar esta reseña, una aclaración: soy muy poco afín a las cómidas rápidas (si piso un McDonald’s o Burger King tres veces al año, es mucho); tampoco me gustan las gaseosas (para más detalles, no tolero siquiera el olor de la Coca-Cola). Por lo tanto, es lógico que la película de Morgan Spurlock me haya causado semejante efecto: después de todo, pocas cosas son tan convincentes como un documental que confirme lo que siempre sospechamos.

Spurlock se basa en diagnósticos médicos

Igualmente, al margen de nuestras costumbres y creencias alimentarias, Super size me es una propuesta indiscutiblemente contundente. Dicho de otro modo, Spurlock supo basar su investigación en fuentes fidedignas -médicos, nutricionistas, abogados, funcionarios gubernamentales-, en información concreta -producto de entrevistas, estadísticas, gráficos, análisis de laboratorio- y en su propia experiencia -hacer una “dieta McDonald’s” tres veces por día, durante un mes-.

Los resultados del experimento están a la vista, no sólo en cuanto a los efectos en la salud del director sino con relación a la reacción institucional de la industria alimentica norteamericana. Así como Bowling for Columbine y Fahrenheit 9/11 del polémico Michael Moore, este título “pesa” más (nunca tan apropiada, la metáfora) en tanto denuncia que por su valor artístico.

La obsesidad, gran preocupación en los EEUU McDonald's en el banquillo de los acusados

Por momentos, la película resulta muy hablada -de hecho, los subtítulos no alcanzan a cubrir todo lo dicho- y con superabundancia de datos. También se le puede reprochar algunos desvíos innecesarios, por ejemplo la filmación de una cirugía de reducción de estómago. No obstante, se trata de una trama fácil de seguir y, si se quiere, entretenida.

Un mordisco con bronca

Es probable que la rigurosidad del trabajo periodístico haya sido la virtud por la cual Super size me obtuvo, entre otros reconocimientos, el premio al mejor director en el Festival de Sundance de 2004 y una nominación al Oscar por mejor documental. También es muy posible que la elección de un blanco tan poderoso como controvertido haya incidido en la atención que se le prestó a este documental.

De todos modos, el largometraje de Spurlock vale la pena. Insisto: en este caso, se trata menos de un título imperdible en términos cinematográficos que de un testimonio a tener en cuenta por el bien de nuestra integridad. Lo importante es no dejarlo pasar (dicho sea de paso, no creo que dure mucho en cartel).

7 Responses to “Super size me (Súper tamaño)”

  1. Ariel Says:

    La semana que viene voy a verla. Empiezo mis vacaciones en Buenos Aires y que mejor que ponerse al dia con algunos titulos cinematográficos.
    Saludos.

  2. Hermana Lumière Says:

    Me parece muy bien, Ariel. Una recomendación: no vayas al cine con el estómago muy lleno.¡Que disfrutes de tus vacaciones! :)

  3. Hermana Lumière Says:

    Si fueron a ver Super size me y les gustó, o si simplemente les interesó esta reseña de Celuloide, probablemente también les interese la nota alusiva que esta mañana publicó el diario La Nación. Que la disfruten. :)

  4. Ariel Says:

    Vengo de ver la película. Me gustó y me impresionó de igual forma.
    Hace un tiempo leí un artículo en el que se contaba el hecho curioso de que Mc Donalds haya tenido que cerrar sus tres o cuatro locales que la multinacional tenía en Bolivia. La empresa argumentó un motivo economico: la perdida economica. Pero la verdad tenía que ver más con lo cultural: el pueblo boliviano tiene tan arragaidas sus costumbres (incluidas las alimenticias) que jamás prestó atención a la propuesta consumista del norte. Resultado: Ronald tuvo que hacer las valijas.
    Ojalá pudiera pasar algo así en otras partes del planeta, pero como bien dijo Morgan, al finalizar, sólo depende de nosotros. A la empresa jamás le va importar el mal que hagan sus productos mientras sigan juntando los billetes con pala.

  5. Hermana Lumière Says:

    ¡No sabía lo que le pasó a McDonald’s en Bolivia, Ariel! Comparto tu deseo de que eso sucediera en otros países. Pero, bueno, lamentablemente la globalización -incluso la que arrastra cierta “cultura” alimentaria- es una tendencia muy fuerte.
    Cambiando de tema, veo que estás aprovechando tus vacaciones a full, al menos para ir al cine. ¡Que las sigas disfrutando! ;)

  6. Patricia Says:

    Me parecio fabulosa!!!!! Es una parte de la realidad con las casas de comidas rapidas; la otra parte es como mueren los niños al comer hamburguesas y contagiarse de una bacteria que esta en las carnes picadas y especialmente en las hamburguesas, lo digo con CONOCIMIENTO de causa ya que mi unico hijo fallecio por haber comido una hamburguesa de esa casa de comidas rapidas… se podran imaginar que ni bien salio la pelicula en La Plata la fui a ver mostro mucho mas de lo que la gente puede ver. Gracias por haberla hecho. Por este tema que les menciono se han clausurado varios locales por encontrar la bacteria.

  7. Clara Says:

    Vimos la película una mañana en la escuela. Si no hubiese sido porque el salón tiene techos muy altos y por lo tanto hace mucho frío, hubiese disfrutado mucho la película, que en mi criterio, sale de lo común y presenta datos interesantes.

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