El rey de la comedia

País: Estados Unidos
Año: 1983
Título internacional: The king of comedy
Guión: Paul D. Zimmerman
Dirección: Martin Scorcese
Actores: Robert De Niro, Jerry Lewis, Diahnne Abbott, Sandra Bernhard, Shelley Hack, Ed Herlihy, Lou Brown.

Y sí… Es hora de confesarlo… Tengo cierta debilidad por los antihéroes. Cuanto más destinados al fracaso y, paradójicamente (o no tanto) más obcecados, mejor. En pocas palabras, esta aclaración explicaría mi absoluto fanatismo por Rupert Pupkin, aspirante a “relator de chistes” televisivo -una suerte de Juan Verdaguer a la usanza norteamericana- y protagonista de una de las películas más ocurrentes, y también menos apreciadas, de Martín Scorcese.
No recuerdo si El rey de la comedia se estrenó en las salas porteñas después de su rodaje en 1983. En todo caso, estoy segura de que no la vi en aquella época. Al contrario, la descubrí por casualidad hace un par de años mientras hacía zapping. En ese momento ni siquiera había oído nada de ella; tampoco sabía quién era su director. Pero es un hecho: desde entonces, la miro cada vez que la pasan.
A decir verdad, aquella primera vez me quedé prendada de la pantalla por culpa de un Robert De Niro casi irreconocible, con bigotitos, vestido con trajes un talle más grande, y atosigado por una serie de rictus tragicómicos. Ni hablar de cuando vi entrar en escena al avejentado Jerry Lewis, encarnando un papel muy alejado de los que lo hicieran famoso en sus años dorados.

Al igual que Taxi driver o Toro salvaje, El rey de la comedia también retrata a un personaje anónimo, marginal o border, cuyo único objetivo es alcanzar el éxito. Entonces, así como el conductor Travis Bickle busca erigirse en un parapolicial defensor de la Ley y el boxeador Jake La Motta pelea por ser campeón, el mencionado Rupert Pupkin se obsesiona con la idea de convertirse en una estrella del show business.

En este arduo camino a la fama, Pupkin/De Niro debe enfrentar la indiferencia y el desprecio de quienes tanto admira, incluído su ídolo Jerry Langford/Lewis (es sorprendente ver al ex compañero de Dean Martin en el rol de celebridad hastiada), y de todos quienes forman parte del engranaje televisivo: desde productores, directores y conductores hasta las secretarias y recepcionistas del canal… En este sentido, las desventuras de Rupert son la excusa para describir de un modo satírico al mundo de la TV, y a una sociedad exitista que suele adorar ídolos de barro.
Resumiendo… Si llegan a toparse en el cable con El rey de la comedia (la pasan cada tanto), no dejen de verla. Además de disfrutar de una excelente comedia ácida, tendrán la posibilidad de reencontrarse con el Scorcese perspicaz, preciso, irónico y, por lo tanto, de compensar la eventual desilusión causada por su más reciente trabajo, El aviador.
Febrero 13th, 2006 at 3:59 am
Amo todas las películas buenas que hizo Scorsesse, especialmente Buenos Muchachos, Taxi Driver, Toro Salvaje, El rey de la Comedia y una que, pienso que no estoy segura de su nombre pero es algo así como Antes de que amanezca. Una en que el tipo termina totalmente enyesado y cae de un camión en la puerta de la estación de trenes, tras una noche “pesadillesca”.
Octubre 2nd, 2007 at 7:24 pm
YO OPINO QUE ESTA MUY PADRE POR QUE DICE MUCHAS COSAS MUY INTERESANTES ESTA PAGINA ES MUY RECOMENDABLE EN VERDAD…
BUENO A QUIEN CORRESPONDA SUERTE Y CUIDENSE MUCHO.
BYE!
¡ADIOS!
ATT. PAO