El secreto de Vera Drake

El secreto de Vera Drake

País: Reino Unido, Francia, Nueva Zelanda
Año: 2004
Título internacional: Vera Drake
Guión y Dirección: Mike Leigh
Actores: Imelda Staunton, Richard Graham, Eddie Marsan, Anna Keaveney, Alex Kelly, Daniel Mays, Philip Davis, Lesley Manville, Sally Hawkins, Simon Chandler, Sam Troughton, Marion Bailey.
Sitio oficial

Ésta no es la mejor película de Mike Leigh

Si pudiera retroceder en el tiempo e influenciar a los gestores del Oscar, haría que el premio a la mejor actriz protagónica fuera compartido entre Hilary Swank por Million dollar baby e Imelda Staunton por El secreto de Vera Drake. Es más, si pudiera adoptar cierto espíritu matemático, me atrevería a agregar que a la norteamericana le corresponde un 35 por ciento del galardón y a la británica, un 65. Sin embargo, como éstas son especulaciones sin sentido, me conformo con decir que, sin dudas, lo mejor de la película de Mike Leigh es el desempeño de su actriz principal.

Efectivamente, el trabajo de Staunton (por si no la recuerdan, fue la más conflictiva de Los amigos de Peter) es impecable. Todas sus actitudes -desde la manera de subir las escaleras hasta la forma de pararse en los estrados del tribunal, pasando por ese cantito permanente y cada uno de los gestos que hacen a un carácter altruista- conforman un personaje sólido, íntegro, de carne y hueso, verdaderamente palpable.

Algo similar ocurre con Richard Graham, Alex Kelly, Daniel Mays y Eddie Marsan, que hacen las veces de marido, hija, hijo y futuro yerno de Vera respectivamente, y -porqué no- con cada uno de los actores que participan en el film. Por otro lado, también hay que mencionar el trabajo de reconstrucción de la época (Londres, 1950) en la que se desarrolla esta historia, así como determinados segmentos de la banda sonora (no precisamente los coros que saturan algunas de las escenas más dramáticas).

La familia Drake en tiempos felices Vera Drake, detenida

Por lo demás, El secreto de Vera Drake me pareció lenta en general, sobre todo al principio. De hecho, da la sensación de que Leigh alarga la primera parte con el fin de subrayar las bondades de la protagonista, como para que quede bien asentado que practicaba abortos clandestinos por sensibilidad social y solidaridad. El mismo vicio se repite más adelante, en el tramo dedicado a las interpelaciones policial y judicial, esta vez para señalar el aspecto absurdo y arbitrario de la Ley.

¡Un Oscar para Imelda Staunton!

Nadie discute que este largometraje es meritorio por plantear el tema del aborto, y por revelar la historia real de una mujer condenada por una sociedad principista y pacata (ya que estamos, vale la pena mencionar que el aborto se legalizó en Inglaterra a mediados de los años ‘60, no mucho después de que Vera cumpliera su sentencia por el supuesto crimen cometido). Sí, en cambio, es posible cuestionar o discutir el modo de desarrollar el relato.

En definitiva, Mike Leigh ha sabido lucirse mejor en otras oportunidades, especialmente con la inolvidable Secretos y mentiras. Quizás por eso quien redacta estas líneas peque de exigente y sea reticente a la hora de elogiar su último título. Por las dudas, no le hagan mucho caso, vean El secreto de Vera Drake y, como de costumbre, saquen sus propias conclusiones.
********************************
PD. A quienes les interese conocer cómo fue el trabajo de interpretación de Imelda Staunton, les recomiendo leer la entrevista titulada “Mucha mujer”, que el suplemento Radar de Página/12 publicó el domingo 13 de marzo.

Leave a Reply