Cine con texturas, olor y sabor

Casi, casi como en La rosa púrpura de El Cairo o en El último gran héroe, parece que pronto podremos “entrar” en las películas. Atención: no estoy diciendo que nos tocará la suerte de la inocente Cecilia/Mia Farrow o del solitario Danny Manigan/Austin O’Brien, capaces de atravesar la pantalla grande para compartir las aventuras de sus ídolos de celuloide. Me refiero a que, en principio, tendremos la oportunidad de oler, degustar y hasta tocar lo que veamos en los films.

En efecto, la compañía Sony Electronics patentó un sistema que permitirá disfrutar del cine con los cinco sentidos. Actualmente en fase de desarrollo, dicho dispositivo emitirá ultrasonidos encargados de evocar diferentes sensaciones en el cerebro de los espectadores. De esta manera, mientras miremos una película, creeremos percibir aromas, sabores y texturas.
Los optimistas aseguran que, además de ser sumamente innovadora, esta tecnología brindará un servicio a la comunidad, más precisamente a los no videntes. Desde este punto de vista, los ciegos podrán relacionarse con el Séptimo Arte, en tanto algo más que meros oyentes.

Al margen de tamañas bondades, me surgen algunas preguntas. Por ejemplo, ¿qué será de la magia del cine, cuando todo esté tan “masticado”? ¿Qué espacio les quedará a nuestra imaginación, a nuestra sensibilidad, cuando se nos imponga un olor, una textura, un gusto? ¿Cuántos tipos de sensaciones podrá provocar el nuevo aparato de Sony? ¿Cómo sabrá adecuarse a la experiencia y a las expectativas de cada espectador?
Lejos de entusiasmarme, estas noticias me asustan bastante… Algunos podrán objetar que, como yo ahora, en su momento muchos pusieron el grito en el cielo cuando el cine dejó de ser mudo para convertirse en sonoro. Es cierto… Pero, qué quieren que les diga, mis reparos son inevitables cuando imagino las salas cinematográficas del futuro convertidas en un limitado simulador de realidad virtual.
Abril 10th, 2005 at 1:39 pm
Quizás los Hermanos Lumière se estén revolcando en sus respectivas tumbas. La verdad que sí: asusta la idea…
Abril 11th, 2005 at 12:24 am
Algo similar se hizo hace ya bastante tiempo en la epoca de las pelis en B&N cuando les entregaban a los espectadores una platilla con distintos colores que tenian olores y en la pantalla, cuando aparecian esos colores, habia que oler el respectivo color de la plantilla…o mas o menos asi.. Jeje… Pero la tecnologia lo hizo mas sofisticado, no?
Abril 11th, 2005 at 12:32 am
¡No sabía eso, Franco! El dato está muy bueno. Gracias por compartirlo.
Abril 11th, 2005 at 1:30 am
Sin ir muy lejos, el cineasta John Waters hizo lo mismo para su película Polyester, cuando el público entraba a la sala se le entregaban diez cartoncitos numerados del 1 al 10 y, al aparecer, ese número en pantalla debían rasparlo y olerlo.
Debo aclarar que ciertos olores no eran muy agradables. Quien esté familiarizado con John Waters y con su artista fetiche Divine seguro saben a lo que me refiero.
Leí en una nota, no hace mucho, que John Waters estaba fascinado con el hecho de que hubiera gente alrededor del mundo dispuesta a pagar una entrada para literalmente oler mierda.
Abril 16th, 2005 at 1:19 pm
Strange Days cada dia mas cerca?
Abril 16th, 2005 at 1:38 pm
Hum
Miedo o curiosidad?