El científico del sexo

El científico del sexo

País: Estados Unidos
Año: 2004
Título internacional: Kinsey
Guión y Dirección: Bill Condon
Actores: Liam Neeson, Laura Linney, Chris O’Donnell, Peter Sarsgaard, Timothy Hutton, John Lithgow, Tim Curry, Oliver Platt, Dylan Baker, Julianne Nicholson, William Sadler, John McMartin, Veronica Cartwright, Kathleen Chalfant, Heather Goldenhersh.
Sitio oficial

Bill Condon... Apellido poco oportuno para la ocasión

Leí y me advirtieron que El científico del sexo dejaba bastante que desear. Yo misma sentía cierto sinsabor premonitorio respecto de la consistencia de esta producción (perdonen el chiste fácil, ¿pero cómo imaginar que una
película sobre el fundador de la sexología puede ser buena, cuando su guionista y director se llama Bill “Condon”?). En fin… La cuestión es que quise verla igual, y ahora no me queda otra que sumarme al coro de la disconformidad.

El ¿homenajeado? Alfred Kinsey

Ray Charles, Howard Hughes, Ramón Sampedro… Faltaba Alfred Kinsey para cerrar la lista de individuos de carne y hueso convertidos en personajes cinematográficos durante 2004. Con excepción del cuadripléjico español, caso anónimo tratado por el talentoso Alejandro Amenábar, los demás elegidos fueron ciudadanos americanos tan exitosos como polémicos, dignos de un merecido lugar en el panteón de héroes hollywoodenses.

El problema es que los héroes subidos al pedestal admiten de muy mala gana la contradicción, el cuestionamiento y/o el exceso. A pesar de sus vulnerabilidades, ellos son capaces de superarlo todo, de reponerse, de perpetrarse en el firmamento multiestelar para por fin descansar en los laureles, y desde allí dictar unos cuantos preceptos morales.

Muchos espectadores reaccionan como estos jóvenes de los años 50 Un trío políticamente correcto

Justamente esto le sucede al Alfred Kinsey recreado por Condon. Por un lado, el guión se concentra más que nada en la obsesión científica del entomólogo/sexólogo, en su permanente búsqueda de la verdad objetiva y estadística, en su férrea disciplina, en su última necesidad de pontificar sobre el amor. Por el otro, la interpretación en manos de Liam Neeson resulta monótona, totalmente encorsetada (y ya que hablamos de actuaciones, me cuesta entender la nominación de su co-star Laura Linney para el Oscar).

Liam Neeson, totalmente acartonado

Algunos podrán decir que El científico del sexo es una obra comprometida porque se anima a revelar las limitaciones de un país puritano, obnubilado por los prejuicios. También podrán argumentar que su desembarco en las salas porteñas no viene nada mal cuando sectores retrógrados de nuestra sociedad continúan arremetiendo contra la educación sexual, la anticoncepción y la homosexualidad. Desde este punto de vista, la propuesta puede parecer bien intencionada, o “políticamente correcta” como suele decirse ahora.

Laura Linney, nominada al Oscar. ¿Por qué?

Sin embargo, el film termina siendo casi tan pacato como aquellos estudiantes universitarios a los que Kinsey entrevistaba y -peor aún- como muchos de los espectadores atraídos por esta “biopic”. Es increíble que, además de los cuchicheos habituales, uno tenga que escuchar exclamaciones y risitas nerviosas cada vez que la pantalla muestra un pene erecto o a los actores pronunciando ciertas palabras.

Evidentemente, el sexo sigue siendo un tema tabú, y Kinsey -prefiero el título original al local- no hace nada al respecto. Vaya homenaje fallido.

2 Responses to “El científico del sexo”

  1. moira Says:

    Es posible que unos y otros sean pacatos, pero tal y como están las cosas, y sin cuestionar remotamente la apreciación como película ya que no tengo conocimientos suficientes sobre cine, creo que esta película es un paso, aunque diminuto, hacia la aceptación. Puede que parezca que no lo es, pero sabiendo cómo son las mentes cerradas del mundo en que vivimos, el hecho de que en una película una mujer mayor de 50 años (oh, ¿pero había mujeres mayores de 40?) aparezca hablando no sólo de sí misma sino de un amor hacia otra mujer y nadie remarque que es un “supuesto amor”, es un avance. Y es un avance porque la gente tiene miedo y aversión, y cuanto más vean tratar el tema mejor será para todos. También es un avance porque no es otra película de un megamacho solucionando todo a tiros. He dicho.

  2. Karina Chipres Says:

    a mi me parese una gran pelicula y un gran cientifico, me gustaria que este tema se tratara mas y nos dieran clases especiales de sexualidad

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