Mi vida sin mí

País: Canadá, España
Año: 2003
Título internacional: My life without me
Guión : Isabel Coixet, basado en el libro de Nanci Kincaid
Director: Isabel Coixet
Actores: Sarah Polley, Amanda Plummer, Scott Speedman, Leonor Watling, Deborah Harry, Maria de Medeiros, Mark Ruffalo, Julian Richings, Jessica Amlee, Kenya Jo Kennedy, Esther García, Camille Martinez, María Cami, Deanne Henry, Gillian Barber.
Sitio oficial

La directora Isabel Coixet nos sumerge en pocos minutos en la realidad de Ann de 23 años, empleada de limpieza en una universidad, casada con Don, constuctor de piscinas, madre de dos niñas: Penny y Patsy, hija de una pastelera y de un convicto. Sin estridencias ni obviedades nos muestra la rutina en la vida de Ann, esas vidas en las que aparentemente “no pasa nada” y cada día es igual al anterior.
Creyendo estar embarazada Ann concurre al hospital en donde luego de unos estudios le informan que tiene en realidad tiene cáncer terminal y le quedan dos o tres meses de vida.
Sin golpes bajos y evitando recurrir a la lágrima fácil la historia nos va llevando por los pensamientos y deseos de una mujer joven con todos sus sueños por cumplir y el terrible golpe en la cara que le da la noticia.
Pero Ann no cae, no se desmorona, al menos no lo exterioriza.
Decide hacer una lista con las cosas que quiere hacer antes de morir: visitar a su padre en la cárcel, encontrarle esposa a su marido, hacer el amor con otros hombres, lograr que otro hombre se enamore de ella.

Con la producción ejecutiva de los hermanos Almodóvar vemos toques de humor típicos del cine al que nos tiene acostumbrados Pedro, con personajes extraños, quizás hasta fuera de lugar pero que encajan maravillosamente en la historia. Así vemos a la peluquera que encarna María de Medeiros fanática de Milli Vanilli y de sus trencitas por supuesto, a Laurie (Amanda Plummer) una obsesiva de las dietas calculando día a día las calorías que consume, a la camarera que quiere ganarse la lotería para operarse y quedar igualita a Cher y al personaje del doctor portador de la mala noticia, que no puede mirar a sus pacientes a los ojos es por eso que se sienta a su lado y no de frente

Sarah Polley en el papel de Ann, muestra el equilibrio justo entre la tristeza de su irremediable final y la esperanza de alguien a quien le quedan cosas por hacer para mejorar el futuro de sus seres queridos.
Se destaca Debbie Harry como la madre distante que su hija describe como alguien a quien “no se le cumplió ningún deseo en la vida” y Mark Ruffalo a que hace poco lo vimos en En carne viva.
Contrariamente a lo que pueda parecer, incluso leyendo estas líneas, Mi vida sin mí no es una película triste, es una pequeña luz que nos muestra que al menos una vez las vidas no tienen que ser como nos dicen ni como vemos en TV, que se puede elegir y hacer de finales trágicos como éste, una historia feliz.
Puede verse por Movie City el domingo a las 14:05 y otras repeticiones durante Julio.
Febrero 18th, 2007 at 9:00 pm
Había visto “Mi vida sin mí” en la que reconocí una sensibilidad sutil sin golpes bajos para describir una despedida de la vida, disfrutando de lo que no se pudo antes.
Pero lo que me conmovió “La vida secreta de las palabras” fue en otro registro. Fue corporal, en la quietud, en los silencios, en las miradas. Las marcas en el cuerpo de la protagonista y el silencio son semejantes a lo que hemos visto en sobrevivientes de tortura de nuestra trágica historia (terrorismo de Estado 1976-83). Me tocó el alma. Celebro que la música que acompaña todo el tiempo aporta el contraritmo necesario. Sin golpes bajos nuevamente. Gracias. Matilde