Un año sin amor

Un año sin amor

País: Argentina
Año: 2005
Título internacional: A year without love
Guión : Anahi Berneri, Pablo Pérez
Director: Anahi Berneri
Actores: Juan Minujín, Mimí Ardú, Carlos Echevarría, Bárbara Lombardo, Javier Van de Couter, Osmar Núñez, Ricardo Merkin, Carlos Portaluppi.
Sin sitio oficial

Con todo lo que representa que una película argentina tenga como temática el HIV y si quien lo padece es homosexual, uno siente que de por sí esto es un mérito y pierde el hilo a la hora de pensar más detalladamente en Un año sin amor.

30 años - 1,76 cm - 63 kg - HIV+. Es la escueta presentación de Pablo en sus avisos de búsqueda de pareja, de búsqueda de amor. El amor como cura de todo. El amor como el poder de levantar sus bajas defensas y dejar su enfermedad atrás.
Añadiendo datos al aviso de Pablo puedo decir que es escritor, vive con su tía y que sus ingresos provienen de dar clases particulares de francés. Demás detalles de la vida de Pablo son contados al pasar, como que una hermana se suicidó, que el otro hermano en realidad lo es a medias. No mucho más.

Pablo en su búsqueda Mientras se deteriora su salud

Sentí la película, ésto es sólo una expresión porque en realidad no sentí nada, como un extenso travelling por la vida del protagonista donde no hay compromisos ni acercamientos, irónicamente hay una cantidad importante de primeros planos.
Muchos dirán: “basta con sugerir, no hace falta mostrar”…Bueno…No.
Lo único que puede llevar el verbo mostrar por delante es la escena “leather”, de la preferencia de Pablo, en donde su rol es siempre el de esclavo. Pero otra vez, a pesar de estar a centímetros de la acción no llega a transmitir siquiera morbo.

En una sesión leather Amo y esclavo

Este interminable caminar sobre Pablo, de hecho es lo que el personaje hace constantemente, bordea la delgada línea del voyeurismo con el peligro de caer en las acartonadas y restrictivas deducciones de quien solo mira.
Es una película gay, los gays están solos, a los gays se les complica encontrar pareja, a los gays les gusta el sexo raro, los gays son limpios, los gays viven en su circuito.

Bernieri con mucha distancia

Mucho de lo que dije puede ser cierto, pero si le saco la palabra “gay” a cada frase y pongo puntos suspensivos puedo completar con cualquier otro “grupo”. ¿O no?
A pesar de que la cámara no nos deja ver mucho más allá, ¿será mucho pedir que quien vea la película no se quede con estas reacciones superficiales?.
Recuerdo una línea de James Spader en La secretaria refiriéndose al masoquismo, algo así como que las heridas son finalmente el dolor interno que sale a la superficie y evidencian que uno realmente está aquí.

4 Responses to “Un año sin amor”

  1. Rodrigo Says:

    realmente quiero felicitar a los creadores que han echo posible esta pelicula, solo se trata de honestidad y eso es algo que hoy en dia todo el mundo ignora! por fin una nueva realidad que es cierta y algo que dejo de ser muy extraño en el mundo para ser algo tan enfermizo y caotico!
    Quiero felicitar a los que hicieron la pelicula porque muestra otra realidad que la gente no esta acostumbrada a ver en los noticieros!
    no tengo ni sida ni hiv pero es algo con que lucho en el dia a dia para no contraer y poder seguir viviendo en este mundo!

    saludos!

    Rodo!º

  2. hernan Says:

    hola soy colombiano y deseo saber como puedo adquirir , la cinta de un año sin amor pues me gustaria poder adquirirla. pues aca en colombia , ninguna tienda de video, la tiene en sus carteleras o como hago para adquirir el libro de igual forma..
    agredezco su colaboracion..
    colombiano

  3. hernan Says:

    favor confirmar, apara adquirir el libro y la cinta .
    ok
    colombiano

  4. fernando Says:

    Lara, querida, no sé qué peli viste vos, pero realmente me parece que viste otra, donde la carga dramática estaba puesta donde vos pensás que debe estar, y no en el exhabrupto de lo que no sentís. Lo digo porque la dureza de la historia es tal que dificilmente el suicidio de la hermana del protagonista sea repasada de soslayo, o que el hermano vivo en realidad es un medio hermano, si tenemos en cuenta la muerte de un amor en Francia o la desastroza baja de las defensas. Te aseguro que a la gente con HIV le haría gracia tu comentario sobre “la vida del protagonista donde no hay compromisos ni acercamientos”, porque tener el virus hace del contacto un problema fantasmático, dado que no hay contagio posible por medio de un abrazo, pero el temor siempre está presente.
    El protagonista teme despertar a su pareja ocasional por la tos.
    El protagonista escribe su diario proque intuye temerosamente la proximidad de la muerte.
    Tal vez centraste el asunto en el “ser gay”, difícilmente sustituíble por cualquier otro grupo, como tampo lo es “gordos”, “paisanos”, o “críticos de cine”. Con lo cual a tu pseudo pregunta retórica, la respuesta es: no.
    Probablemente se te escápó entender que hay algo de manifiesto en el HIV que cualquiera de esos “grupos” de todos modos podría sentir: una larga caminata de soledad, ausencia de grupo, ausencia de salud, ausencia de familia. Ausencia, precisamente, de amor.
    Parece que perdiste el hilo a la hora de pensar y viste lo superficial… Tal vez es mucho pedir para quien vea la película del mismo modo que la abordaste.

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