V de venganza
Lunes, Abril 24th, 2006 
País: Alemania, Estados Unidos
Año: 2005
Título internacional: V for vendetta
Guión: Andy Wachowski, Larry Wachowski
Director: James McTeigue
Actores: Natalie Portman, Hugo Weaving, Stephen Rea, Stephen Fry, John Hurt, Tim Pigott-Smith, Rupert Graves, Roger Allam, Ben Miles, Sinéad Cusack, Natasha Wightman, John Standing, Eddie Marsan, Clive Ashborn, Emma Field-Rayner.
Sitio oficial
“No soy un hombre, soy una idea; y las ideas no se pueden matar”
“Dinamitar un edificio puede cambiar el mundo”
“La gente no debe temer a sus gobiernos; los gobiernos deben temer a la gente”
Que es una adaptación de la historieta creada por Alan Moore y David Lloyd, que fue producida por los hermanos Wachowsky, que fue dirigida por James McTeigue su asistente en la saga Matrix, que su creador no quiso saber nada con la historia ni los créditos de la película (no es la primera vez que renuncia a sus derechos) es información que quienes seguimos la parafernalia de marketing de V de venganza ya sabemos.
También que la adaptación deja mucho que desear y que han quitado características claves de los personajes.
V de venganza no es una apología del anarquismo como gritaban desde sus púlpitos en Estados Unidos luego del estreno. Es la historia de un “terrorista” (V interpretado por Hugo Weaving) que puede apreciarse un poco más allá de la trama obvia de la película. Con motivaciones (hablo de las profundas, las inalterables) algo distintas a las del V del comic pero igualmente desestructurantes para los tiempos que corren.
Sin ser una experta lectora de la historia de Alan Moore (hecho que me pone en otro lugar muy distinto al de acérrima defensora) valoro que esta adaptación conserve ciertos patrones de conducta alienantes. En una ciudad de locos, todos lo son y no lo saben pero acusan al cuerdo de serlo (siempre depende desde qué lugar de la reja se mire).
Entiendo que en el Hollywood de hoy (o de cualquier época) que un personaje tome por asalto un canal de TV, haga volar por los aires un monumento, que pretenda hacer desaparecer el parlamento con fuegos artificiales y música clásica de fondo y sobre todo que ese personaje sea el que produzca empatía con el espectador dice mucho más políticamente que cualquiera de las últimas producciones “jugadas” y/o “independientes” de los grandes estudios de cine.
Un film puede gustar o no, puede ser bueno o no pero no todos tienen la capacidad de movilizar y V de venganza lo hace.
No va a cambiar al mundo, ni generar multitudes enmascaradas reclamando el poder a sus gobiernos, ni los Wachowsky brothers son líderes espirituales de las naciones libres, pero al menos me devolvió la ingenuidad de dejarme llevar por la idea de que quizás algo se pueda hacer y dejar de lado mi eterno pesimismo aunque sea un rato.
Para saber más sobre porqué los seguidores de Alan Moore detestan la película, va este link (más que interesante la charla con la Justicia)














