La noche del Sr. Lazarescu
Enero 11th, 2007 
País: Rumania
Año: 2005
Título internacional: The Death of Mr. Lazarescu, Moartea domnului Lazarescu
Guión: Cristi Puiu y Razvan Radulescu.
Director: Cristi Puiu
Actores: Ion Fiscuteanu, Luminita Gheorghiu, Gabriel Spahiu, Doru Ana, Dana Dogaru, Florin Zamfirescu, Clara Voda, Adrian Titieni, Mihai Bratila, Mimi Branescu, Rodica Lazar, Alina Berzunteanu, Mirela Cioaba, Doru Boguta, Dragos Bucur.
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Si La noche del Sr. Lazarescu fuera de origen nortemericano probablemente nos hubiéramos encontrado frente algún drama moralizador del estilo E.R. donde algún profesional de la medicina, preferentemente atractivo, se pone la salud del Sr. Lazarescu al hombro y logra sacarlo adelante pese a las trabas y burocracias del sistema de salud.
Si La noche del Sr. Lazarescu fuera de origen argentino, probablemente la historia hubiera derivado en la vida personal del Sr. en cuestión o porqué no en la de alguno de los médicos que lo tratan, con algún plano secuencia del médico protagonista desayunando, con la mirada perdida mientras revuelve su café.
Afortunadamente ninguna de estas cosas ocurre y el relato de La noche del Sr. Lazarescu es una muestra contundente de la facilidad con la que la dignidad de un ser humano corre peligro de extinción en lo que a su salud se refiere. Una degradación a esta altura universal de la que no se salva nadie.
Mantener el cinismo y agudeza de la visión del director es muy difícil cuando lo que se nos muestra resulta tan cotidiano y descorazonador. Creo que nadie que haya pasado por situaciones similares siquiera atinará a reírse con los desplantes y maltratos de los médicos que aparecen y desaparecen en la vida del Sr. Lazarescu durante su ronda nocturna por los centros de atención.
A juzgar por las risas de la sala creo que somos minoría quienes no reimos y debemos contener exabruptos y calmar tristes recuerdos. Ojo que lo mio no es ningún descubrimiento: la película está anunciada como comedia e incluso “la mejor del año”. Quizás demostrando que lo mejor del humor nace de lo peor del dolor.
La interpretación que Ion Fiscuteanu hizo de Lazarescu es de un tenor que tuve la sensación durante algo más de dos horas de estar presenciando parte de su vida. Con la ayuda de una cámara escurridiza y planos desprolijos de documental no puedo más que cuestionar la ficcionalidad de La noche del Sr. Lazarescu.








